Era una mañana cálida en la ciudad de Nueva York, la ciudad que nunca duerme nuevamente se encontraba con otro amanecer, entre la marejada de personas que iban y venían sin ningún rumbo fijo se destacaba una persona, era una joven chica de cabello y ojos anaranjados los cuales miraban hacia el frente, cargaba un bolso gris y vestía como toda una tomboy.
Súbitamente ella se detuvo ante una señal de alto, muchos autos comenzaron a circular frente a ella, al ver tal espectáculo, simplemente dio un suspiro.
"Saltar sobre esto sería muy fácil en ese lugar"
Sus palabras no fueron escuchadas por nadie, era algo para sí misma, algo que solo ella conocía, varios minutos después, ella junto a varias personas más cruzaron la calle siguiendo sus propios caminos, con un paso un poco veloz, llego a su destino, la preparatoria Wallstreet falls, al entrar por la parte principal, fue saludada a la distancia por otros jóvenes como ella, algunos los conocía, otros no, el encuentro fue algo corto, puesto que la campana sonó súbitamente.
"Lastima, bueno así es mejor, entre mas rápido entre, mas rápido saldré"
Se apresuro para entrar al edificio de tres plantas, su objetivo, era un salón ubicado en la segunda, pero antes de eso, hiso una parada en su casillero.
"Siempre olvido este estúpido libro, pues esta vez no"
Tomo un gran libro de historia y continuo su camino, noto a un chico que llevaba mucha prisa, pero aun así, este se detuvo un momento para hacer una breve pregunta.
"Esta tarde en el mismo lugar?"
"Tu qué crees?" Respondió la chica sonriendo levemente.
Ella comenzó a correr hacia su salón, y luego abrió la puerta.
"Bien, he llegado!"
Ella estaba mostrando una gran sonrisa, sus compañeros estaban asombrados.
"Oye, no puede ser, llegaste antes que el profesor!"
"Es el fin del mundo, tu llegando temprano? no lo creo"
Tras escuchar esos comentarios, ella simplemente soltó una corta carcajada.
"Los milagros existen, al fin puedo taparle la boca al profesor McLaren!"
Nuevamente volvió a reírse pero esta vez sus compañeros se quedaron callados, puesto que una figura apareció detrás de ella.
"Pues estoy detrás de ti, ahora trata de taparme la boca"
Ella lentamente volteo su cabeza y vio a su profesor, un hombre alto, de cabello marrón y ojos negros, el cual vestía traje y corbata.
"Podrías ir a sentarte?" Pregunto el profesor.
"Ah... si profesor McLaren"
La chica avanzo a paso lento muy desanimado con la cabeza baja, sus compañeros se rieron un poco, el profesor McLaren tomo asiento y dijo.
"En fin, buenos días chicos, como pasaron el fin de semana?"
"A parte de ver a los Yankees perder en el juego del sábado, nada interesante"
Todos los alumnos comenzaron a quejarse, mientras que el profesor McLaren trato de dar ánimos.
"Vamos Richler, el juego no fue tan malo, más bien estuvo parejo, pero no se preocupen chicos, tendremos la venganza pronto"
"Suenas como un verdadero villano McLaren" Dijo la chica en su asiento.
McLaren se cruzo de brazos y dijo.
"Puedo llegar a ser un verdadero villano, y es profesor McLaren para ti, Celice"
Celice suspiro y el profesor tomo su libro de historia.
"Muy bien chicos, abran sus libros en la página 153, hoy veremos la primera guerra mundial y cuál fue su verdadero origen"
El tiempo paso y ya era la hora del almuerzo, Celice estaba sentada sola en una mesa de la cafetería comiendo una hamburguesa, cuando Richler un joven alto afroamericano se acerco a ella.
"El juego de los Yankees pudo haber sido un fracaso, pero realmente, nuestros juegos este fin de semana han sido de los mejores"
Celice sonrió mientras tomaba su refresco, tras beber unos sorbos, Miro a Rich.
"Fue divertido, hasta que comenzaron a llorar como siempre... tuve que dejar la sala"
"Y que lo digas, te extrañamos cuando lo hiciste"
Celice se rio un poco y al verla Rich también se rio, al cabo de un rato una voz los interrumpió.
"Que les hace tanta gracia a los dos?"
Una chica casi del mismo tamaño que Celice apareció, pero ella era la típica rubia con ojos azules, Celice sonrió y dijo.
"Oh, disculpa Ashleigh, me descubriste tratando de robarme a tu novio"
Rich soltó una fuerte carcajada, pero al ver la cara de Ash, el paro de hacerlo.
"Lo siento cariño"
Ash suspiro y miro nuevamente Celice.
"Te hare esta pregunta solo una vez, porque te fuiste ayer?"
"Porque no soporto a los llorones"
Ash se estaba comenzando a enojar e impacientar.
"Esa no es una respuesta, cuando te fuiste tuve que cargar con el resto del partido prácticamente yo sola, sufrí mucho!"
Celice puso una sonrisa un tanto malévola en su rostro tras escuchar eso.
"Tu sufrimiento me deleita Ash"
Ash apretó su puño y golpeo el suelo con un pie.
"Eres despreciable lo sabías?!"
"Ah... no, gracias por el dato"
Ash nuevamente suspiro y se golpeo su frente con la mano.
"Me rindo por hoy, no tiene caso"
Celice sonrió y puso su mano en el hombro de Ash.
"Te gane otra vez"
Ella termino de comer y se puso de pie, miro a sus amigos y dijo.
"Luego de las clases, nos encontraremos nuevamente"
El timbre sonó súbitamente, indicando el nuevo periodo de clases, cuando dieron las tres, la campana de salida sonó, como era de esperarse, una gran estampida sacudió la preparatoria, era la manera en la que los alumnos agradecían que las clases terminaran, Celice era una de ellos, corrió como si no hubiera mañana, pasando a sus amigos rápidamente.
"Ash, Rich, nos vemos donde siempre!"
"Cuenta con eso Celice!" Dijo Rich
"Mas vale que no llegues tarde!" Respondió Ash un tanto molesta.
Celice cruzo los pasillos rumbo a la salida cuando choco con una pared.
"Ah!"
Ella retrocedió un poco por el golpe, al enfocar su visión, vio al profesor McLaren frente a ella.
"Vaya Celice, corres a casa para hacer tus tareas?"
"Claro, crees que soy una irresponsable?" Respondió Celice con una sonrisa.
"Eres la mejor alumna de mi clase, pero a veces tu notas bajan y suben, creo que deberías de pasar más tiempo viviendo en el mundo real"
Al escuchar las palabras de su profesor, ella se rio un poco y lo miro de forma un tanto alegre.
"Profesor, yo vivo entre dos mundos"
Sin decir más nada, prosiguió su marcha, McLaren se quedo solo, rodeado por alumnos que también salían del campus.
"Esa chica es todo un caso"
McLaren sonrió tras decir eso y continuo con su camino mientras, Celice, recorría las calles y avenidas, tratando de llegar a su casa la cual quedaba en un edificio cerca de la zona cero, tomo el elevador y llego a uno de los últimos pisos, la ultima puerta del corredor era su hogar.
“Mamá ya estoy en casa!”
Una señora vistiendo un traje de oficina estaba en la sala de aquel departamento, estaba muy concentrada, mirando y a su vez tecleando en su laptop.
“Adivinare, mucho trabajo?” Pregunto Celice.
“Y que lo digas, tengo que salir nuevamente, al parecer mi cliente tuvo un ataque de verdad y quiere confesar todo”
“Ser un abogado, el mejor trabajo del mundo, verdad?”
Su madre cerro su laptop y la guardo en un maletín, se puso de pie y miro a Celice.
“Hoy llegare un poco tarde, aunque tu padre llegara en dos horas o casi tres”
Unos pasos se escucharon a la distancia, una puerta al final de un pasillo se abrió y apareció una niña.
“Ya te vas mamá?” Pregunto la pequeña.
“Si, volveré pronto, Celice te cuidara”
“Sométete o perece, enana” Dijo Celice señalándola.
Los ojos de la niña se llenaron de lagrimas.
“Porque eres tan mala?”
“Soy tu hermana mayor y es mi trabajo Katia”
Celice se acerco y la levanto.
“Y ser tu hermana sí que es un buen trabajo” Dijo dándole un beso en la mejilla.
“Bien chicas compórtense, nos vemos luego”
“Adiós mamá” Dijeron las chicas casi al unisonó.
La puerta se cerro y las chicas quedaron solas en aquel gran departamento, Katia miro a su hermana y le pregunto.
“Hoy vas a jugar también?”
“Claro, jugar es mi segundo mejor trabajo luego de ser tu hermana” Respondió Celice con una sonrisa.
Ella cargo a su hermana hasta un gran sofá, la coloco allí y dijo.
“Mira televisión un rato, iré a tomar una ducha antes”
Celice entro a uno de los cuartos del pasillo, Katia se quedo sola, luego prendió la televisión.
Hoy en los más buscados de norte América, el violador de Virginia.
“Genial!” Dijo Katia con los ojos iluminados.
Mientras en la ducha, Celice se sentía aliviada por aquellas gotas de agua fría que caían sobre su piel.
“Esto es lo mejor”. Dijo totalmente relajada.
Tiempo después, Celice salió de la ducha, tenía una toalla en la mano la cual usaba para secarse un poco más el cabello, miro a Katia y vio que estaba muy entretenida viendo televisión.
“Que miras Katia?” Pregunto Celice.
Al acercase vio el programa que estaba viendo.
“Eh… Katia, esto es para adultos sabes”
“Pero Ceeli, están por explicar cómo lo atraparon”
Celice suspiro y dijo.
“No cabe duda, papá tiene razón con que llegaras a ser detective… y pienso que es mejor que veas eso a ver Barney o cualquier otra estupidez, eso te muestra como es el mundo real”
Celice puso la toalla alrededor de su cuello y se dirigió a su cuarto, antes de entrar escucho a su hermana.
“Si! Te atraparon, te lo mereces!”
Celice soltó una carcajada y entro a su cuarto, era un habitación muy minimalista, una cama grande cerca de una gran ventana, un armario, un pequeño televisión, varios afiches, un equipo de sonido y una mesa con una gran computadora, Celice bajo la intensidad de la luz cerrando un poco las cortinas, se sentó en una gran silla de cuero y procedió a prender su computadora.
“Despierta bella durmiente”
El símbolo de Windows apareció casi al instante de presionar el botón de encendido, su máquina ya estaba totalmente activa.
“Bien, miremos algo rápido”
Celice entro en Firefox y reviso su Hotmail, Facebook y Tweeter, noto que no había muchas novedades.
“Bueno, era de esperarse, no hay mucha actividad los lunes”
Abrió una gaveta de la cual saco unos guantes blancos, lo cuales estaban cubiertos por líneas de circuitos azules.
“Puede que no haya novedad aquí, pero siempre hay novedad en ese lugar”
Luego saco un visor, el cual era de color negro, al ponérselo sus ojos y orejas quedaron totalmente cubiertos, no podía ver nada, pero luego presiono un botón el cual estaba ubicado cerca de su oreja derecha, al hacerlo, paso de ver negro a ver el escritorio de su computadora, dos pequeños micrófonos se desplegaron a cada lado de su boca y de los auriculares salió un fino rayo laser rojo que atravesó su cabeza de oreja a oreja, luego escucho una voz femenina.
Patrones cerebrales reconocidos y analizados, red sináptica establecida.
Celice sonrió y luego coloco una mano sobre el mouse y otra en el teclado.
Periféricos analizados, control activado.
Luego una opción apareció frente a ella.
Ejecutar S4.exe, SI / NO.
Sin perder más tiempo, eligió la primera opción, nuevamente sus ojos quedaron a obscuras, pequeños destellos de luz comenzaron a iluminarla, luego dijo.
“Me encanta esta parte”
Súbitamente entro en una aceleración repentina, viajaba a una increíble velocidad por un gran túnel azul en el cual líneas de códigos pasaban fugazmente.
“WOOOOOOOOOOOHOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!”
Grito Celice eufórica, sentía la velocidad, el viento en su rostro, ella estaba volando, sentía como cada parte de su cuerpo se cargaba de energía, al poco tiempo y de manera repentina, un gran destello la dejo viendo una luz brillante por un momento.
Aquella luz blanca cegadora comenzó a hacerse cada vez más tenue y cuando recupero la vista, estaba en una acera, vehículos pasaban a toda velocidad por la calle cercana, levanto la vista y vio edificios altos los cuales se elevaban entre las nubes, el cielo era de un azul increíble, pantallas enormes de plasma en la cima de casi todos los edificios mostraban personas las cuales estaban corriendo, disparando y luchando, mucha gente caminaba a su alrededor y al girar su cabeza, vio su reflejo en una ventana, ya no era la chica de cabello y ojos naranjas vestida al estilo tomboy, tenía un cabello dorado con colitas y sus ojos del mismo color eran vivaces, vestía un elegante traje blanco el cual era muy revelador, al principio tenía un rostro de sorpresa, pero casi en un instante se convirtió en un rostro que sonreía de forma retadora.
“Muy bien, hagamos de este día uno memorable”