domingo, 29 de enero de 2012

Capitulo 14, parte 3: Pasando la lluvia

Frente a Celice se encontraba un edificio alto de ladrillos el cual era algo viejo, hacía mucho tiempo que la pintura original se había desgastado, pero uno podía sentir que ese lugar era de alguna manera acogedor.


“Vamos Celice… que la lluvia se vuelve más intensa” Dijo Thanos.


“Si, enseguida”


Ambos corrieron el último trecho que había entre la calle y la entrada del edificio, Thanos abrió la puerta e invito a Celice a que entrara, el lobby del edificio no era gran cosa, era solo un corredor que guiaba hacia unas escaleras y a un elevador tipo industrial, también había un pequeño corredor que guiaba hacia la parte trasera del edificio, Thanos se acerco a las puertas del elevador y las abrió.


“Mi departamento está en el último piso, gracias a dios y repararon el elevador hace tres semanas”


Las puertas del elevador se cerraron y Thanos oprimió el botón para comenzar a subir, Celice en su mente conto los pisos, al llegar al último supo que eran diez pisos en total.


“Ahora entiendo porque dijo lo del elevador profesor” Dijo Celice.


“No tienes ni idea del infierno que fue”


Tras decir eso, Thanos abrió las puertas y llegaron a un gran corredor, habían tres puertas lo cual indicaba tres departamentos por piso.


“Bueno, hemos llegado… hogar dulce hogar”


Thanos abrió la puerta y entraron al departamento, Celice quedo sorprendida… era bastante grande con muchos muebles, pero lo más impresionante era la gran cantidad de libros que había en el lugar.


“Profesor… todos estos libros son suyos?”


“Si, me gusta coleccionar libros… cada vez que puedo voy a las librerías o ventas de garaje con la esperanza de conseguir algo bueno”


Celice se acerco a un libro encima de una mesa y lo tomo, era un libro de Tom Sawyer el cual tenía un aspecto demasiado viejo.


“Este libro… donde lo consiguió?” Pregunto Celice.


“Es uno de esos tesoros que consigues en las ventas de garaje, es una edición de finales de los mil ochocientos, me costó solo cincuenta dólares y en unos cuantos años mas su valor será de mil”
Celice se sorprendió.


“Eso es genial profesor, si que tiene buen ojo”


“Que puedo decir, eso ocurre cuando te gusta algo” Dijo Thanos con una sonrisa.


Thanos camino a la cocina y tomo una jarra y varias tazas.


“Siéntete como en tu casa Celice, quieres tomar café o chocolate caliente?”


“Ah… chocolate caliente si no es molestia” Respondió Celice.


Thanos sonrió y saco una barra de chocolate negro del refrigerador, luego la puso en un recipiente metálico con algo de leche y la comenzó a calentar.


“Bien, ahora solo nos toca esperar”


Thanos se acerco a Celice, noto que estaba muy mojada y que partes de su camisa se hicieron transparentes, dejando ver unas partes de su brasier, Thanos miro hacia otra parte y luego hablo.


“Si no te secas pescaras un resfriado, sígueme”


Celice asintió y siguió a Thanos, llegaron a una habitación abierta con una cama gran cama en el centro y un cuarto de baño en las cercanías.


“Esta es mi habitación… disculpa el desorden”


“No tiene por que disculparse profesor” Dijo Celice con una sonrisa.


Thanos sonrió también y luego entro al baño para buscar unas toallas, Celice aprovecho para mirar alrededor… sin lugar a dudas era un departamento muy grande.


“No entiendo profesor… en este piso hay tres departamentos pero parece que este departamento son dos en uno”


Thanos salió del baño cargando unas toallas en las manos, luego le respondió.


“Si, el viejo dueño compro los dos departamentos y los fusiono en uno solo, lamentablemente tuvo que venderlo todo por que salía del país”


Thanos le entrego una toalla a Celice y ella la tomo.


“Si todavía sientes frio tras secarte, avísame y te puedo dar una frazada” Dijo Thanos.


El se acerco a una silla y tomo una camiseta seca, luego entro al baño, Celice suspiro y se sentó en la cama, se quito su gorro y aprovecho para secarse el cabello… sin querer volteo su cabeza hacia el baño, Thanos había dejado mal cerrada la puerta, por lo cual ella pudo ver el preciso momento en el cual él se quitaba la camiseta y por un breve instante contemplo el torso bien formado de su profesor, ella rápidamente se dio la vuelta y puso la toalla en su rostro.


“No vi nada… no vi nada… dios, en que rayos te metiste Celice”


Estaba totalmente ruborizada, luego escuchó una voz que la llamaba por detrás.


“Oye Celice, te sientes bien?”


Ella se dio la vuelta levemente para que Thanos no viera el rubor en su rostro.


“Eh… sí, claro que si estoy bien aunque… creo que tomare esa frazada que me dijo” Dijo Celice.


“Buena idea, aquí la tienes”


Thanos saco una frazada debajo de unas almohadas en un sillón cercano y se la entrego.


“Veré como está el chocolate, me acompañas”


“Claro que si profesor”


Thanos salió de la habitación, Celice lo siguió después, pero ella se dio la vuelta para mirar la habitación una vez más… pudo ver partes del traje que Thanos usaba para ir a la preparatoria, así como el maletín de cuero donde guardaba sus libros y demás cosas, Celice sonrió profundamente… estaba viendo otra faceta de uno de sus profesores favoritos… y sin más, salió de la habitación, se sentó en la cocina donde observo a su profesor terminar de preparar el chocolate.


“Aquí tienes, cuidado que está caliente”


“Muchas gracias profesor” Dijo Celice.


Ella tomo un sorbo, estaba delicioso y en su punto.


“Venir aquí fue una buena idea, si no, estaríamos atrapados en la lluvia” Dijo Thanos.


De repente se escucho un relámpago a lo lejos y la lluvia aumento de repente.


“Si y supongo que lo hicimos justo a tiempo” Dijo Celice.


Ella siguió observando el departamento, tenía grandes ventanales con grandes cortinas, muchos estantes de madera donde habían libros, fotografías y otras clases de adornos como estatuas y bolas de nieve, la cocina era un lugar abierto bastante amplio… las únicas puertas que Celice había visto en ese lugar eran las del armario y la del baño, todas en la habitación del profesor.


“Profesor… hay algo que falta aquí… donde juega usted? No vi alguna computadora en su habitación”


Thanos tomo un poco de chocolate y luego hablo.


“La quieres ver? Sígueme”


Celice siguió a su profesor hacia el otro lado del departamento, donde había una puerta cerrada, Thanos la abrió y entraron a una especie de gran estudio, habían dos escritorios y una pequeña cama pegada a una de las paredes cerca de la ventana… una computadora se encontraba en uno de los escritorios.


“Aquí es donde juego en paz… y también donde corrijo los exámenes o realizo algún otro trabajo”


Celice sonrió y se acerco a la computadora la cual se encontraba apagada, noto el visor especial para jugar S4 cerca del monitor, ella dejo su taza de chocolate y tomo el visor, lo observo detenidamente y se los puso, Thanos la observaba detenidamente sin decir nada, pero luego Celice rompió el silencio.


“Así que… desde aquí usted lucho contra mi… y entreno conmigo… verdad?”


Thanos sonrió levemente al escuchar decir eso.


“Si, el hecho de que los tengas puestos… hace que sea difícil de creer que hayamos pasado por eso y que ahora estemos aquí”


“En eso tiene toda la razón profesor”


Celice sonrió y se quito el visor… pero otra cosa llamo su atención, una fotografía cerca de la impresora.


“Que es esto?” Pregunto Celice.


Ella tomo la fotografía, era de una pareja, claramente una de las personas en ella era Thanos, la otra era una mujer alta, delgada, vestida con un traje negro como si fuera algún tipo de agente, con un largo cabello negro y unos ojos casi de color pardo, que aparentaban ser seductores y amenazantes a la vez.


“Quien es ella profesor?” Pregunto Celice.


Thanos suspiro tras escuchar esa pregunta, luego respondió.


“Su nombre es Alice Vandervelt… tú la conoces como Resa… y es mi novia”


Celice se sorprendió al escuchar esa respuesta.


“Eh?! Ella es Resa? es muy hermosa la verdad y mucho más alta que yo o Ashleigh”


“Si, la verdad es una chica que destaca por su altura, aunque su Esper en el S4 no lo aparente” Respondió Thanos.


“Tampoco me esperaba de que fuera su novia… mucho menos que usted tuviera una, aunque realmente debí de imaginármelo, creí que Resa era una amiga de usted en el S4”


“Para serte franco nos conocimos en el S4, por lo cual comenzamos como amigos pero luego fue escalando en algo mas hasta llegar a ser lo que somos hoy en día” Dijo Thanos.


Celice sonrió tras escuchar lo que dijo su profesor.


“Entiendo, y ella vive en New York también?”


“No, pero viene a visitarme de vez en cuando… hay dos razones, primero ella vive en Washington DC, segundo, el traje que lleva puesto es su uniforme de trabajo… Alice es una agente del FBI”


“Una agente del FBI? No puedo creerlo” Dijo Celice sorprendida.


“Créelo, es buena en lo que hace y ama su trabajo… aunque tiende a ser ruda”


El bajo su cabeza y suspiro cerrando sus ojos.


“Muy… muy ruda”


“Dijo algo profesor?” Pregunto Celice.


“Ah? No, para nada, no me prestes atención”


Celice coloco la fotografía devuelta en su lugar.


“Y cuando fue la última vez que estuvo por aquí?” Pregunto Celice.


“Hace un mes, se quedo casi dos semanas y tiene planeado volver a visitarme… creo que el próximo fin de semana”


“Realmente me gustaría llegar a conocerla, habla poco en el S4 pero siempre habla con ese toque de tranquilidad y sabiduría… aunque las personas tienden a actuar de forma diferente en el juego”


Thanos soltó una leve carcajada tras escuchar eso, luego el camino hacia un estante donde habían varias gavetas.


“Hablas con la verdad Celice…”


“Dijo algo profesor?” Pregunto Celice.


“No, no es nada” Respondió Thanos.


Al buscar unas cosas noto algo brillante… al mirarlo detenidamente noto que era unas esposas con su respectiva llave, Thanos se ruborizo al recordar una experiencia que tuvo con ese objeto cuando Alice lo visito, luego de un largo suspiro encontró lo que buscaba, un par de baterías nuevas.


“Bueno, regresemos a la cocina, tengo que limpiar un par de cosas”


Celice termino de tomarse su chocolate y luego respondió.


“Yo lo ayudare, quiero agradecerle por darme refugio en su hogar”


“No tienes por qué Celice, solo ponte cómoda y enseguida estoy contigo”


Ambos salieron de la habitación, Celice se sentó en un gran sofá, frente a ella había un televisor de pantalla plasma un poco más grande del que su familia tenía en la sala, ella lo prendió y busco el canal del tiempo meteorológico, la lluvia no cesaba y mientras Thanos lavaba todo lo que había usado para hacer el chocolate, Celice escucho las noticias.


“Tendremos fuertes precipitaciones por lo que queda este fin de semana, aunque es posible que la lluvia disminuya considerablemente el día de hoy pero un poco más tarde, este frente se disipara el lunes por la tarde por lo cual el resto de la semana disfrutaremos de un clima bastante fresco pero nublado con pocas o sin nada de precipitaciones”


Celice se cruzo de brazos tras escuchar eso.


“Vaya… esto se va a extender hasta el lunes”


Ella noto que había un calendario en la pared… al ver el mes y la fecha que correspondía al próximo lunes ella se sorprendió.


“Ah! No puede ser… casi lo olvido otra vez, que idiota soy!”


Thanos se acerco a ella tras escucharla.


“Sucede algo Celice?”


El rostro de Celice se puso un poco sombrío y triste, pero ella trato de animarse.


“Oh no es nada… es solo un compromiso importante… algo a lo que no puedo faltar”


Ella se acerco a la ventana, las gotas de agua corrían de manera continua y aquel cielo continuaba nublado sin dar señales de detener la lluvia.


“Ya veo… de todas formas trata de animarte un poco, un rostro de tristeza no es muy común en ti Celice”


“Si… lo sé, no se preocupe que no es nada, ya se me paso” Respondió Celice sonriendo.


Thanos cambio de canal en la televisión para ver que estaban dando, como siempre no había nada bueno en la TV, pero luego volvieron a pasar otra propaganda promocionando el próximo torneo de S4.


“Vaya, últimamente estas propagandas están aumentando y eso que faltan meses para que comience ese torneo”


“Imagino que Pentavision está haciendo todo esto porque el mes y el día en el que comienza el torneo coincide justamente con el aniversario de su fundación, es una estrategia bien planeada para crear ganancias y mostrar lo eficiente que es Pentavision” Dijo Celice.


“Claro, Pentavision es una de las compañías líderes en el mundo, no esperaba menos de ellos” Replico Thanos.


Celice se sentó al lado de su profesor, todavía estaba abrigada por la frazada que le había dado antes, ella se acerco lentamente a su profesor hasta que quedaron prácticamente el uno con el otro, casi que sus hombros se rozaban entre sí.


“Profesor… gracias por este día, realmente ha sido genial y siempre lo recordare, pero… como actuaremos de ahora en adelante?” Pregunto Celice.


Thanos pensó un rato aquella pregunta, era verdad que el trato entre ellos iba a ser muy diferente ahora que ella sabía que él era jugador de S4, pero Thanos respondió algo que Celice no esperaba.


“Actúa como lo haces normalmente Celice, no hay que cambiar nada”


“Está seguro de eso profesor?” Pregunto Celice.


“Claro, te dije que esto tenía que ser secreto y que mejor manera de hacerlo que no cambiar en nada nuestras costumbres, si las cambiamos la gente comenzara a sospechar y eso no sería nada agradable” Respondió Thanos.


“Hm… tiene toda la razón profesor, entonces el lunes regresamos a la rutina como si nada hubiera pasado” Dijo Celice.


Thanos soltó una leve carcajada antes de responder.


“Así es, ya que por la tarde podremos jugar S4 juntos”


Celice también se rio un rato tras escuchar eso, para ella era una lástima no poder contarles a Richler y Asheligh todo acerca de la cita, sobre todo quien era Zegan en realidad, pero sabía que era por el bien de profesor y también por ella misma, la gente podría inventarse ideas raras acerca de Celice saliendo con su profesor.


“Entiendo, por la mañana seremos profesor y alumna, por la tarde, seremos Ikaren y Zegan en el S4”


“Muy cierto, y claro, espero que hagas tus tareas y estudies para los exámenes” Dijo Thanos cruzándose de brazos.


“Profesor, que clase de chica cree que soy?” Dijo Celice fingiendo de manera humorística superioridad.


Ya casi eran pasadas las seis de la tarde y la lluvia comenzó a detenerse.


“No puedo creerlo, esta es una de las pocas veces que el pronóstico del clima es acertado” Dijo Celice.


“Pues aprovecha, bajemos a ver si encontramos un taxi para ti… imagino que tienes que llegar a tu casa pronto”


“Si… a mi madre no le gusta que ande tan tarde por la calle, así que mejor hacemos eso” Replico Celice.


Ella soltó la frazada y siguió a su profesor hacia la salida, Thanos abrió la puerta y luego entraron en el elevador, tiempo después llegaron a planta baja y salieron a la calle a buscar un taxi.


“Disculpe cualquier molestia que le haya causado profesor, y también le agradezco nuevamente por dejarme entrar a su casa”


“No pasa nada Celice, a mi también me alegra mucho que esto pasara, a fin de cuentas nos conocimos un poco mejor, no crees?” Pregunto Thanos.


“Claro que si” Respondió Celice sonriendo.


Thanos levanto la mano a un taxi que venía en la distancia, este se veía vacio y se aproximo a ellos dos, a solo metros de que llegara, Celice hablo con Thanos una última vez.


“De hecho me preguntaba… ya que usted vive solo y tal… quisiera saber si me dejaría visitarlo de vez en cuando”


“No le veo nada de malo, las puertas de mi casa están abiertas por si necesitas algo Celice” Respondió Thanos.


Celice asintió con su cabeza tras escuchar eso.


“Lo tendré en mente profesor”


El taxi se detuvo y Thanos abrió la puerta trasera para Celice, pero antes de entrar ella lo miro.
“Profesor, puede inclinarse un poco hacia mí?”


Thanos se extraño ante tal petición.


“Claro… está bien”


Tras hacerlo, Celice sorpresivamente le dio dos besos, uno para cada mejilla, Thanos se ruborizo tras ese acto, ella sonrió mientras lo miraba.


“Así se saluda y se despide en Francia profesor, nos vemos el lunes”


Sin decir más nada, ella se subió al taxi y este se fue del lugar, Thanos seguía un poco ruborizado pero luego soltó una carcajada.


“Celice realmente es especial”


Y así, Thanos regreso a su departamento, el estaba contento por lo que había pasado en el día, pero el rostro de Celice se lleno de tristeza y melancolía en el taxi… abrió su teléfono celular y miro el calendario, sus ojos se quedaron fijos en el lunes.


“Este lunes se cumple otro año… y como siempre no voy a faltar”


Celice observo por la ventana el cielo de la tarde, aun nublado y con un sol agonizante que se ocultaba en el horizonte… Celice suspiro y murmuro en voz baja.


“Ya ha pasado mucho tiempo… desde que te perdi”

--BONUS--

Aqui les dejo algo que les va a gustar a todos, cortesia de Haru, una jugadora de S4 de mi mismo clan y que es una muy buena amiga mia, gracias a ella pronto todos mis personajes cobraran vida y los podran apreciar como de verdad tiene que ser, ya todos vieron la imagen de Ikaren, el Esper de Celice... bueno, ahora tienen que conocer a Celice Marquet, es honor para mi presentarselas



lunes, 16 de enero de 2012

Capitulo 14, parte 2: La caminata por el parque

Era uno de aquellos sábados donde la gente se reunía en familia o pasaban tiempo con sus amigos, el Central Park de New York era uno de los epicentros donde dichas actividades se llevaban a cabo, todos en aquel lugar la estaban pasando de maravilla… menos dos personas que vivían el momento más incomodo de sus vidas, Celice y el profesor McLaren estaban sentados en una banca, cada uno en el extremo opuesto… como si trataran de negar la existencia del contrario, ella miraba al suelo, su rostro estaba totalmente ruborizado y el miraba al cielo, soñando con ser un pájaro para escapar de ese lugar… pero ambos llegaron a la conclusión de que había solo una manera de salir de esa situación, por lo cual se armaron de valor y hablaron… solo que al mismo tiempo.


“Sabes Celice”


“Sabe profesor”


Ambos se miraron y nuevamente hablaron a la vez.


“No, tu primero”


“No, tu primero”


Ambos bajaron la vista, pero Celice dio un fuerte suspiro y se puso de pie.


“Bueno… creo que esta ha sido una interesante jugada del destino, no le parece?”


McLaren observo a su estudiante, ella tenía toda la razón.


“El universo conspiro en nuestra contra… pero como ves tú esta situación, la ves positiva o negativa?”


Esa era una pregunta para pensar… el día debía de seguir como se había planeado? O debía de de terminar en ese preciso momento? Sea como fuese, Celice tenía la respuesta.


“Lo veo de manera positiva… más que positiva, algo sorprendente, no lo cree usted?”


McLaren soltó una leve risa al escuchar a Celice.


“Tienes razón… en parte yo también pienso igual, pero aun así… todavía no salgo de este asombro”


“Mas bien la asombrada soy yo… créame” Respondió Celice.


Hubo un breve momento de silencio, pero luego Celice comenzó a acercarse a su profesor y le extendió su mano.


“Bueno profesor… va a quedarse allí o quiere caminar conmigo?”


McLaren miro a Celice con su mano extendida hacia él, el sonrió y la tomo.


“De acuerdo… pero déjame decirte algo, no me llames profesor… en este tipo de situación es algo… incomodo”


Celice se extraño ante esa petición.


“De acuerdo pero… como quiere que lo llame profesor?”



McLaren se puso de pie y hablo nuevamente.


“Recuerda que mi nombre completo es Thanos McLaren… con llamarme solo Thanos bastara”
Celice asintió con su cabeza.


“Tratare de hacerlo profe—digo! Thanos!”


La cara de Celice se ruborizo por un momento, pero luego se dio ánimos a sí misma y sonrió.


“Es un gran día y me gustaría pasarlo contigo”


“Pues entonces pongámonos en marcha” Respondió Thanos.


A simple vista la pareja podía hacerse pasar como hermano y hermana, lo que la gente no sabía era que ellos eran profesor y alumna, caminaron por el borde de uno de los tantos pequeños lagos del parque y en ese momento, Celice soltó la pregunta.


“Y dígame… desde hace cuanto que juega?”


“Juego desde hace unos… siete años, aunque tome un descanso para mis estudios y poder graduarme de la universidad” Respondió Thanos.



“Eso es genial, yo no tengo tantos años, pero realmente me agrada conocer a un veterano como usted”


Thanos soltó una leve carcajada.


“Mas bien con tu forma de jugar debería de llamarte veterana, si dices que llevas pocos años jugando S4, como llegaste a ser tan buena?”


“Es simple, trabajo duro, entrenamiento y nunca rendirse… todavía sigo entrenado para mejorar… cada partido, cada derrota es parte del aprendizaje” Respondió Celice.


“Esas son las palabras de una verdadera campeona Celice, siempre te lo he querido decir… eres bastante madura para tu edad”


Celice se ruborizo un poco tras las palabras de su profesor.


“Vamos… tampoco es para tanto, usted también entreno duro… imagino que el camino para ser un S1 es muy complicado”



“No te imaginas cuanto… estuve muchas veces tentado a tirar la toalla, pero estoy aquí y no podría pedir nada mejor”



Tras esa respuesta, ambos caminaron hacia un prado verde bastante abierto donde había gente ya sea pasando un día de campo o jugando con sus mascotas.



“Alguien más sabe que juega S4?” Pregunto Celice.


“Solo Resa… ella sabe quien soy en la vida real aparte de ser un jugador mas de S4, la junta directiva de la preparatoria es algo… anticuada con respecto a las tendencias actuales y un profesor que diga que juega S4 sería algo totalmente problemático”


Celice se molesto un poco tras escuchar esa respuesta.


“No lo puedo creer… les puedo dar una lista de personas que juegan S4, empresarios, actores, cantantes… rayos, incluso esta el rumor de que la propia presidenta del país juega al S4”


“No estaría nada mal, pero aun así te expulsarían primero y preguntarían después” Respondió Thanos.


Celice suspiro tras escuchar esa respuesta.


“No puedo creer que aun exista gente como esa en el mundo… oh bueno, Richler y Ashleigh se asombraran mucho cuando les cuente, ellos son Kasagaro y Avalith en el S4, cuando les diga que uste—“


“No voy a dejar que lo hagas”


Thanos interrumpió súbitamente a Celice.


"Mira… se que lo haces por buena intención y todo eso pero… necesito que guardes el secreto, al menos por ahora… te parece?”


Tras ver el rostro preocupado de Thanos, Celice sonrió y respondió.


“Claro, no hay ningún problema, puede confiar en mi”


Ambos siguieron caminado y llegaron a la zona de los escenarios, donde artistas callejeros y pequeñas orquestas y músicos daban sus espectáculos, Celice tenía muchas preguntas, por lo cual realizo otra.


“Y cómo fue que usted descubrió el S4 profe—digo, Thanos”


Thanos sonrió al escuchar esa pregunta.


“Me encontraba en un punto de mi vida en que ya nada me daba felicidad o algún otro tipo de placer… no sabía hacia donde debía enrumbar mi vida, pero al final descubrí el S4… fue una noche donde presencie un partido amistoso en ESPN y desde ese momento lo supe, tenía que formar parte de ese mundo… y la verdad, me alegro de que fuera un mundo tan grande como el nuestro”


“Si, a veces las cosas más inesperadas pueden hacer que nuestras vidas den un giro completo” Dijo Celice sonriendo.


Thanos le agrado mucho descubrir eso, por ello era su turno de hacer una pregunta.


“Y dime Celice, como descubriste el S4?”


Ella se detuvo en seco, hubo un gran momento de silencio… tanto que casi Thanos tuvo que decir algo para hacer reaccionar a Celice, pero ella volvió en sí y respondió.


“La verdad… no fue la gran cosa, alguien me lo enseño… me intereso… y aquí estoy, tan simple como eso”


Thanos noto que ella se sentía un poco decaída tras responder eso, por lo cual el cambio de tema rápidamente.


“Entiendo… bueno, a todas estas debo decir que tu proceso es realmente admirable, si sigues así llegaras a ser una S1 excepcional”


“Mi meta no es llegar a ser pro o S1… solo me interesa divertirme y pasar un buen rato con mis amigos” Dijo Celice sonriendo.


A Thanos le gustaba mucho las respuestas que ella daba, estaba conociendo un lado de Celice que no creía posible que existiera y lo mismo sucedía con ella, ambos continuaron con su camino y llegaron a una de las salidas del Central Park, cerca de ese lugar había una gran variedad de locales de comida rápida.


“Hm… sabes, toda esta caminata y charla me han abierto el apetito, vamos por la pizza que dijiste?” Pregunto Thanos.


“Oh, por supuesto que sí, aquí hay un lugar donde hacen unas pizzas estupendas!” Dijo Celice emocionada.


Todavía era un poco temprano para comer algo, pero tanto Celice como Thanos sabían que las comidas y las bebidas hacían que las lenguas se soltaran, cruzaron la calle y llegaron a un local llamado Giorno’s pizza, Celice había ido a comer a ese lugar en varias ocasiones con sus amigos y su familia, por lo cual los dueños del local ya la conocían.


“Ah, Celice, que supresa verte el día de hoy!”


El dueño, Giorno salió a saludara cuando la vio entrar por la puerta.


“Si, creo que nos vimos por última vez la semanada, pero usted sabe que siempre soy un cliente fiel de su local señor Giorno” Respondió Celice con una sonrisa.


El dueño soltó una carcajada y luego vio al acompañante de Celice.


“Veo vas a necesitar una mesa para dos”


“Por supuesto, mi amigo y yo nos morimos por una de tus pizzas” Dijo Celice poniendo un rostro famélico.


“Entonces vengan conmigo”

El dueño los llevo a una mesa cerca de una pequeña pero bonita fuente de agua, Celice y Thanos tomaron asiento, tiempo después les dieron el menú.


“Te digo que este lugar es muy popular los fines de semana por la noche, la pizza y las demás comidas de aquí son deliciosas y económicas”


Thanos sonrió, luego miro el menú, había una gran selección de pizzas y comidas internacionales, pero luego tuvo que preguntar algo a Celice.


“Me parece bien pero dime… pedimos pizzas individuales o una grande para los dos?”


Celice pensó por un momento, pero luego respondió.


“Una pizza para los dos estaría bien, de hecho ordénala con lo que gustes, yo como de todo”


Thanos sonrió levemente al escucharla.


“De hecho me temo que tendré que insistir con lo de… las damas primero”


Celice miro la carta y pensó por un momento, pero luego tenia la orden en mente.


“Pues en tal caso, pediré una pizza grande para los dos con champiñones, aceitunas, jamón español y maíz, te parece?”


“Suena delicioso” Respondió Thanos.


Al hacerle una seña al mesonero, este se acerco hacia ellos, hicieron el pedido y luego se dedicaron a esperar.


“Una de las mejores cosas de este lugar es que tienes que esperar poco tiempo por la orden, máximo unos… quince minutos, en otros lugares tienes que esperar hasta veinte o mas”


“Gracias por mostrarme este lugar Celice, realmente comenzare a venir aquí más a menudo” Dijo Thanos tras escucharla.


Mientras se preparaba la comida, surgió otro tipo de conversación, los orígenes de cada uno.
“Siempre te he querido preguntar Celice… tu apellido es Marquet, acaso tu familia es de Francia?”


“La verdad… no, bueno… tengo algunos familiares en Francia, pero mi madre y la mayor parte de su familia es de Canadá y conoció a mi padre al viajar a los Estados Unidos por trabajo”


“Eso es interesante… y sabes hablar Francés?” Pregunto Thanos.


“Oui monsieur” Respondió Celice con una sonrisa.


Ambos se rieron por un momento y ahora era el turno de Celice.


“Y usted profesor?”


“Bueno, toda mi familia es de Irlanda… yo nací allá pero fui criado aquí, principalmente porque mi padre es presidente en una empresa transnacional y la sede se encuentra en Los Ángeles” Respondió Thanos.


“Ah, sangre irlandesa? Eso realmente es genial, también lo de haber sido criado en Los Ángeles… sin duda ha tenido una vida interesante profesor”


“Si… algo, pero me gusta estar más en New York que en Los Ángeles, por eso luego de graduarme en la universidad, tome el primer vuelo para esta ciudad” Dijo Thanos.


“Ya veo… pues fue una gran decisión profesor”


Momentos después, la pizza llego.


“Ah fantástico, se ve deliciosa!” Exclamo Thanos.


“Y es porque es deliciosa profesor” Dijo Celice.


Una camarera se acerco hacia ellos.


“Disculpen, ustedes ordenaron algo para tomar?”


Thanos y Celice cruzaron miradas, luego Thanos respondió.


“Yo quiero una cerveza, que este bien fría por favor”


Celice sonrió y pidió algo que sorprendió a Thanos.


“Yo quiero una copa de vino, dígale al señor Giorno que Celice la pide”


“Claro, enseguida regreso” Dijo la camarera.


Cuando ella se fue, Thanos hablo.


“Vino? Acaso tomas licor? Pero cuantos años crees que tienes Celice” Dijo Thanos un poco enojado.


“No se preocupe profesor, no soy esa clase de jovencita, el sabor del vino le da un toque especial a la comida y una copa de vez en cuando es buena para la salud”


“Bueno… lo que dices es verdad… pero no abuses, a final de cuentas mucho alcohol es malo para la salud” Replico Thanos.


La camarera regreso con las bebidas y Thanos y Celice al fin degustaron la pizza.


“Es genial… el queso prácticamente se hace agua en mi boca”


“Una de las cosas que hace el señor Giorno es producir su propio queso, tiene una pequeña granja de lácteos en las afueras de New York, y créeme, es uno de los mejores quesos del estado”
Respondió Celice.


“Y detalles como esos separan los restaurantes normales de los que son realmente especiales” Dijo Thanos.


Tras varios bocados, Celice tomo su copa de vino y miro fijamente a Thanos.


“Hagamos un brindis, por esta reunión que al final resulto ser fuera de lo común”
Thanos sonrió y tomo su botella de cerveza.


“En ese caso, salud Celice”


“Salud profesor”


Ambos chocaron sus bebidas y luego bebieron un poco.


“Vaya, hoy el vino esta delicioso, quiere probar?” Pregunto Celice.


“Claro, no hay problema”


Thanos tomo la copa y bebió un poco del vino.


“Vaya… creo que para la próxima no pediré cerveza”


Celice soltó una leve carcajada, ella volvió a tomar su copa.


“Pues entonces eso será motivo para una próxima salida, venir aquí a tomar una copa de vino”


“Esa es una buena idea Celice” Dijo Thanos.


Mientas comían la pizza, surgió un nuevo tópico de conversación.


“Y dígame, usted se encuentra en un clan actualmente?”


“Resa y yo estábamos en uno… pero surgieron diferencias entre ella y el líder y al final fui arrastrado el epicentro del problema, por ende ambos nos salimos” Respondió Thanos.


“Y ese clan era grande o algo por el estilo?” Volvió a preguntar Celice.


“Si… a decir verdad Resa y yo éramos el pase para el próximo torneo nacional que se avecina… pero sin nosotros todos esos planes se echaron para atrás”


Thanos trago otro sorbo de su cerveza, esta ya casi se estaba acabando, lo mismo le sucedía a la pizza.


“Suerte que este es mi último pedazo, casi no puedo más” Dijo Celice entre risas.


“Yo puedo comerme dos de estas pizzas solo, pero eso pasa cuando tengo demasiada hambre” Dijo Thanos.


Celice se sorprendió tras escuchar eso.


“Vaya… usted es igual que Richler, el simplemente es un barril sin fondo, aun así no me explico cómo rayos se la hace para mantenerse delgado”


“Uno puede comer en cualquier cantidad, lo importante es no olvidarse de hacer ejercicios y conocer ciertos límites, sigue esos pasos y comerás lo que quieras sin perder la figura”


Celice sonrió, parecía estar contenta o complacida.


“Usted sabe un montón de cosas sobre un montón de cosas… por que se dedico a enseñar historia mundial?”


Thanos sonrió al escuchar esa pregunta.


“Me encanta la historia, principalmente como personas simples quedan atrapadas en situaciones extraordinarias y dejan sus huellas en el mundo… cualquiera puede hacerlo, incluso tú o yo… además de que mirando al pasado, aprendemos de muchos errores de nosotros como humanos y por ello nos tenemos que esforzar para evolucionar como especie hacia algo mejor, hacia un brillante futuro”


El suspiro, sus ojos tenían una especie de brillo, se notaba que le apasionaba hablar del tema.
“Solo diré… que lo que hagamos el día de hoy… hará eco por toda la eternidad”


“En ese caso, esta reunión hará eco por toda la eternidad” Respondió Celice alegremente.


Ya la pizza y las bebidas se habían acabado, ya era hora de irse si querían seguir paseando por un rato mas.


“Bien, ha sido estupendo, llamare para que nos traigan la cuenta”


“No te preocupes por eso Celice, yo pagare por todo” Dijo Thanos.


Celice asintió con la cabeza, tras pedir la cuenta, pagarla y dejar la propina, ambos salieron del local.


“Muchas gracias don Giorno, vemos pronto!” Dijo Celice.


“Ciao bella, saludos a tu familia!”


Ya en la calla, Celice estiro sus brazos y se relajo.


“Eso estuvo simplemente genial, a donde quisiera ir ahora profesor?”


“Thanos… llámame Thanos Celice”


Celice hiso un gesto gracioso de sorpresa que fue agradable a la vista, entonces Thanos contesto.


“Veamos… tu di a donde quieres ir y yo te seguiré”


“En ese caso, vallamos a la avenida que se encuentra a dos calles de aquí, hay un centro comercial donde…”


En eso una gota de agua golpeo su cabeza.


“Eh? Que fue eso?”


Celice miro al suelo y varias gotas mas cayeron sobre ella, luego una mas y otra… se escucho un débil relámpago y la lluvia comenzó.


“No… no puede ser, no es justo!”


La lluvia recién comenzaba, pero no cavia duda de que se volvería mas intensa con el pasar del tiempo.


“Calma Celice… tendremos que ir a un lugar para pasar la lluvia” Dijo Thanos.


“Esto será un problema… las calles estarán congestionadas, el metro también… y si continua por el resto del día será imposible regresar a casa porque tengo que tomar un taxi y estarán todos ocupados o atrapados en el trafico” Dijo Celice angustiada.


Thanos pensó un poco y luego miro al cielo.


“Hm… no valdrá la pena ir al centro comercial, no llegaremos a tiempo para resguardarnos”


Celice se desilusiono, Thanos lo noto en su rostro… sabía que no había otra opción, por lo cual suspiro y hablo nuevamente.


“Conozco un lugar cercano donde podemos estar hasta que la lluvia termine”


“De veras, donde es?” Pregunto Celice.


Thanos suspiro nuevamente y sonrió levemente.


“Mi casa”


Celice se quedo callada por unos momentos tratando de digerir lo que le había dicho… y solo pudo reaccionar de una manera.


“Oh… si no es molestia, está bien” Dijo un poco ruborizada.


“Pues entonces vamos o si no la lluvia nos agarrara con toda su fuerza”


El comenzó a caminar de manera acelerada, Celice se quedo parada por unos instantes.


“Quien lo diría…”


Tras decir eso y después de un corto suspiro, ella comenzó a seguir a su profesor.

miércoles, 11 de enero de 2012

Capitulo 14, parte 1: El encuentro

Ikaren caminaba con una sonrisa en su rostro… estaba más que claro que lo que había sucedido hace poco con Zegan había sido algo genial, era la primera vez que alguien le daba un regalo dentro del S4, y era doblemente especial porque se trataba de un gran jugador como él.


“Aun no me puedo creer que esto me haya sucedido…”


Mientras caminaba, activo la pantalla para mostrar todas sus armas, no podía quitarle la vista a su recién adquirida Taser Sword.


“Un regalo de esta magnitud… los chicos no se la van a creer”


Con el tiempo ella llego a la entrada del Domo siete, pudo ver a sus amigos sentados en el Lobby esperándola, por lo cual ella se armo de valor y cruzo la puerta, alzo la mano y levanto su voz.


“Hola chicos, ya llegue!”


“Ya era hora, estábamos a punto de irnos” Dijo Avalith.


“No le prestes atención Ikaren, recién nos vamos sentando” Dijo Kasagaro sonriendo.


Avalith suspiro y respondió ante tal afirmación.


“Arruinas la diversión”


Antigon miro a su maestra y de inmediato realizo la pregunta que Ikaren esperaba.


“Maestra, díganos como le fue con Zegan?”


Ikaren soltó una risita leve, típica de una colegiala.


“Fue una de las mejores experiencias que he tenido… es una gran persona y un gran jugador… de hecho… les quiero mostrar algo”


Ella abrió nuevamente la pantalla holográfica para mostrar todas sus armas, al verlas, Avalith noto algo rato.


“Oye… que es esa espada azul? Acaso despide rayos?”


“En efecto Avalith, es una Taser Sword”


Kasagaro y Avalith se sorprendieron tanto que levantaron la voz al mismo tiempo.


“UNA TASER SWORD?!”


Los jugadores cercanos a ellos se los quedaron mirando ante tal reacción, pero Ikaren trato de calmarlos.


“Chicos… chicos, calma, es solo una espada, no hay que armar tanto alboroto”


“Como que es solo una espada, es LA espada!” dijo Kasagaro.


“Que rayos le hiciste para que tener algo como eso? Acaso lo asesinaste y le robaste todo?” Pregunto Avalith.


Antigon estaba muy extrañado, era la primera vez que veía ese tipo de espada, pero si Kasagaro y Avalith reaccionaron de tal forma, debía ser un tipo de espada muy valiosa, luego observo como Ikaren sonreía.


“Bueno… la verdad, resulta que el entrenamiento fue mejor de lo esperado, a él le gusto tanto mi técnica y que hayamos practicado que… decidió regalármela”


Avalith se cruzo de brazos al escuchar esa respuesta.


“Debe ser alguien con mucho dinero si te regala un arma de ese tipo, créeme cuando te digo que las Taser son extremadamente costosas y que fabrican solo unas pocas al año”


“Sin mencionar lo poderosas que son y lo bien que se ven” Dijo Kasagaro para finalizar.


Ikaren cerró su pantalla, pero Antigon noto que estaba sonriendo, por lo cual el intuyo algo.


“Maestra… lo de la espada… no fue la única cosa que paso entre ustedes, verdad?”


Kasagaro y Avalith se miraron unos a otros y luego clavaron sus miradas sobre Ikaren.


“Acaso paso algo más?” Pregunto Avalith.


Ikaren su ruborizo al escuchar esa pregunta.


“Pues si… tu me conoces bien, si alguien me regala algo o hace algo por mí, tiendo a regresar el favor”


“Accediste a ser su novia?”


Ikaren se golpeo la frente con la palma de la mano tras escuchar la nueva pregunta de Avalith.


“Claro que no tonta… resulta que él vive nada más y nada menos que en New York y la verdad… quedamos en vernos este fin de semana”


Nuevamente Avalith y Kasagaro gritaron al mismo tiempo.


“QUE?!”


Y todos los jugadores cercanos los miraron nuevamente.


“Podrían bajar la voz por favor, realmente eso es muy incomodo” Dijo Ikaren.


“Como rayos pudiste aceptar salir con él?! Capas sea una persona mayor jugando al S4 que se hace pasar por joven, o peor, puede ser un terrorista, un violador, un secuestrador o incluso un gordo que vive en el sótano de sus padres!”


Tras escuchar las palabras de Avalith, Ikaren se dio cuenta de que ella estaba preocupada al respecto, pero Ikaren sonrió.


“No te preocupes, si… puede que sea una persona mayor, pero no al punto de ser un anciano, es alguien carismático y confió en el”


Kasagaro suspiro y tomo la palabra.


“Si confías en el, por mi está bien… pero tendrás que contarnos como te fue en la cita”


“No es una cita Kasagaro, es solo un encuentro amigable”


Tras decir eso, Ikaren noto que Antigon estaba un poco decaído.


“Oye Antigon… te sientes bien?” Pregunto Ikaren.


“Algo… lamento vivir en un lugar tan lejos de New York, se me ha hecho difícil encontrar tiempo para ir a ese lugar”


Ikaren puso su mano sobre el hombro de Antigon.


“No te preocupes, siempre hay un mañana… de hecho, el viernes de la próxima semana es un día libre, podrías darte un salto por acá”


La luz regreso a los ojos de Antigon tras escuchar eso.


“Oh… tienes razón! Ese día yo también estoy libre y tendré dinero para los pasajes, será genial!”


“Bien, en ese caso todos felices y contentos” Dijo Ikaren sonriendo.


Tras unos momentos, Avalith se puso de pie.


“Y bien, cual es el plan ahora? DM… TD… BR… ustedes escojan”


Ikaren bostezo profundamente y respondió.


“Yo creo… que voy a salirme del juego, lo siento pero la sesión de entrenamiento fue un poco larga y quisiera descansar un rato”


“No hay problema Ikaren, ve y recupera tus fuerzas” Dijo Kasagaro.


“Sera menos divertido sin ti, pero lo lograremos” Dijo Avalith.


Ambos se comenzaron a alejar y luego Avalith se dio la vuelta.


“Oye Antigon, necesitas invitación?”


Antigon asintió al escuchar las palabras de Avalith.


“Enseguida voy!”


Antes de que él se alejara de Ikaren, ella lo detuvo.


“Oye Antigon… buen trabajo en el último partido, realmente me gusto como aprovechaste cada oportunidad que se te presento”


Antigon se ruborizo un poco y rasco su cabeza.


“Gracias maestra, de ahora en adelante daré mi máximo esfuerzo”


Ikaren sonrió y vio como sus amigos se alejaban, al poco tiempo, ella desapareció.


Celice se quito sus visores especiales y los dejo sobre su escritorio, luego dio un vistazo al reloj.


“Vaya… es tarde, me pregunto que estará haciendo Katia”


Ella se puso de pie y salió a la sala, encontró a Katia dormida en el sillón con la televisión prendida, sorprendentemente tenia puesto Discovery Channel, pero Celice no se sorprendió.


“Bah… ella solo pone ese canal cuando quiere dormir”


Al ver a su hermana, le quedo claro que llevaba ya un buen tiempo dormida.


“Bueno… si no se ha despertado es que no debe tener hambre, mejor, así preparare la cena más tarde”


Celice apago el televisor y luego fue a la cocina, donde abrió el refrigerador para tomar un poco de agua, tras saciar su sed recordó que tenia deberes que terminar.


“Ah cierto… la tarea, mejor la término de una vez para tener el resto de la noche libre”


Celice regreso a su habitación para terminar sus tareas, mientras la hacía recordó lo que había hecho en todo el día y luego de la nada recordó súbitamente al profesor McLaren.


“Hm… McLaren… tuve suerte de que me tocara un profesor como él, de todos los de la escuela es uno de los pocos que realmente me agradan”


Justo al terminar de hablar, ella noto que había terminado con sus deberes.


“Oh… vaya, he terminado, nada mal… y yo creyendo que me tomaría mas de la cuenta”


Ella cerro sus libros y salió nuevamente de su habitación, Katia todavía seguía profundamente dormida, pero ya se había pasado la hora en la cual Celice hacia la cena normalmente.


“Creo que hare unas tortillas saladas… seguro le gustara, total no hay que comer tan pesado cuando uno recién está despierto”


Ella comenzó a trabajar en la cocina, las tortillas son una de las especiales de Celice y el olor de estas mientras se cocinaban despertaron lentamente a Katia.


“Hm… Celice… ya es hora de cenar?”


Katia se restregó los ojos para aclarar su vista… al no poder ver bien, ella dijo algo que sorprendió a Celice.


“Mamá… que estas cocinando?”


Celice soltó una leve carcajada, luego se dio la vuelta.


“Que raro, siempre dijimos que tú eras la que más se parecía a mamá”


“Ah! Celice… perdona, creo que te confundí” Dijo Katia un poco avergonzada.


“No te preocupes, toma asiento, la cena esta lista”


Katia se sentó en la mesa y después vino Celice con los platos y la bebida para la cena.


“Espero te guste Katia, es de tu favoritos”


“Créeme que lo es!”


Katia comenzó a comer, saboreando cada bocado, Celice se sintió feliz tras ver a su hermana comer.


“Sabes, este sabado saldré con un amigo por lo cual es posible que te quedes sola, a menos de que papá o mamá se encuentren ese día… te lo aviso desde ya”


“Saldrás con Kasagaro y Avalith?” Pregunto Katia.


“No, saldré yo con un amigo a pasar la tarde”


Katia soltó una carcajada y luego hablo en un tono burlón.


“Celice tiene novio, Celice tiene novio!”


Celice dio un largo suspiro tras escucharla.


“No es mi novio, es solo un amigo y no es una cita, solo pasaremos la tarde juntos”


“No es eso lo mismo?” Pregunto Katia.


“Lo entenderás cuando seas mayor” Respondió Celice.


Tiempo después ambas terminaron de comer y tras lavar los platos, Katia regreso a ver televisión mientras que Celice regreso a su habitación, ya casi eran las nueve de la noche y sus padres estaban por llegar a casa, pero Celice se sintió muy cansada, por lo cual ella activo el modo de televisión en su computadora.


“Veamos qué hay de nuevo en la televisión”


Ella comenzó a navegar por los canales, por los momentos no había nada que ver hasta que vio una noticia que llamo un poco su atención en CNN.


“Hoy estamos en las oficinas de Pentavision justo a las afueras de Washington DC, donde el presidente de la compañía nos ha dedicado un tiempo para charlar un poco acerca del próximo torneo por el campeonato nacional, veamos la nota a continuación”


Ella lentamente se estaba quedando dormida… mientras cerraba sus ojos pudo escuchar la voz del presidente de Pentavision.


“Si claro, de hecho se trata del trabajo en equipo, será esencial por que este año tendremos más sorpresas y habrá más presión para los clanes participantes… lo increíble es que faltan un par de meses y desde ya estamos recibiendo solicitudes de inscripción… esto me llena de orgullo no solo a mi si no también a todos y cada uno de los que trabajamos en Pentavision y Alaplaya, de hecho cuando se inicie…”


Los ojos de Celice estaban por cerrarse… pero no sin antes decir un nombre de una forma casi leve.


“Jacques…”


Y sin más, Celice se quedo dormida... paso el tiempo y amaneció una vez más en la ciudad de New York y era momento de otro día de escuela, ya había sonado la campana que indicaba la hora del almuerzo y como era típico, Celice estaba reunida con Asheligh y Richler.


“El último partido de ayer fue in fiasco!” Grito Avalith.


Ella estaba sumamente molesta, Richler no hiso más que suspirar ante esa reacción.


“Ya olvídalo cielo, ni que hubiera sido para tanto”


“Tu lo puedes olvidar, pero yo no! Quiero decir, tu tenias el Fumbi, solo tenias que marcar y lo ibas a hacer, pero Antigon tenía que fallar el tiro al tratar de matar al defensa y nos condeno el juego!”


Celice soltó una leve carcajada y se unió a la conversación.


“Vamos… no todo puede salir bien en un juego, recuerda que a veces se gana y otras se pierde, además cosas como estas le servirán a Antigon para que mejore día a día”


Ashleigh noto a Celice de un gran humor aquel día, por lo cual ella intuyo algo.


“Te pasaras toda la semana emocionada hasta que llegue el día de esa cita, verdad?”


“Eh? Se me nota tanto? Bueno, que puedo decir… además cuantas veces tengo que decirlo, no es una cita es solo una salida para charlar y esas cosas”


Ashleigh realizo una mueca de picardía en su rostro al escuchar esa respuesta.


“Y que harás si resulta ser alguien guapo y te vuelves loca por él?”


“Eso no pasara Ashleigh, créeme” Respondió Celice sinceramente.


Richler noto una leve robotización en el rostro de Celice, el sonrió pero no dijo nada al respecto, era más que obvio que aunque no fuera una cita, Celice se encontraba muy emocionada por lo que iba a suceder ese próximo sábado.


“Sea como sea, te deseo la mejor de las suertes Celice, quien sabe, si todo resulta bien con Zegan quizá podamos salir los cuatro juntos alguna vez” Dijo Richler.


“Querrás decir cinco Rich, no podemos dejar de lado a Antigon, ya lo invite para la próxima semana a New York y esta mas que confirmado, ese día será realmente genial para todos” Respondió Celice con una sonrisa.


“Bueno, ya veremos cómo se dan las cosas… a fin de cuentas no estaría mal salir en grupo y divertirnos” Dijo Ashleigh.


Tiempo después, sonó el timbre… ya era hora de regresar a clases.


“Bueno… es hora de regresar al trabajo, nos vemos a la salida” Dijo Ashleigh.


“Claro, suerte chicos!” Dijo Celice.


Celice se alejo del grupo y cada uno de ellos entraron a sus clases designadas de ese día, aunque unas horas después tocaba clase con el profesor McLaren el cual pidió la entrega de las tareas asignadas el día anterior, como siempre los trabajos de Richler y Celice fueron los que obtuvieron las más altas notas y como era la última clase, esta paso en un abrir y cerrar de ojos y por suerte el profesor no mando nada de tareas y al final ya era hora de regresar a casa… como siempre, Celice se detuvo para recoger un par de cosas en su casillero cuando vio al profesor McLaren a la distancia, se encontraba hablando con otro profesor.


“La reunión del comité educativo se llevara a cabo este fin de semana, crees que puedas asistir?”


“No podre asistir si lleva a cabo este sábado… surgió algo que requiere toda mi atención” Dijo McLaren.


“Entiendo… bueno, veré si la podemos realizar este viernes, total una reunión del comité no está completa sin ti” Dijo el profesor riéndose.


“Lo sé, es que no pueden vivir sin mi” Dijo McLaren con una carcajada.


Ambos se despidieron y McLaren comenzó a caminar hacia el cuarto de profesores cuando vio a Celice.


“Ah Celice, como va todo?”


“No hay muchas novedades… solo espero que esta semana termine rápido” Respondió Celice.


“Es lo que todos esperamos no? Tras una larga semana merecemos algo de descanso”.


Celice sonrió y respondió a su profesor.


“Yo creo que los fines de semana existen para que sucedan las mejores cosas y este fin de semana no será la excepción”


McLaren se sorprendió al escuchar esa respuesta.


“Tienes razón, acaso tienes algo importante que hacer?” Pregunto McLaren.


“Por supuesto y será un día genial” Respondió Celice sonriendo.


Ella se alejo de su profesor y McLaren se retiro en silencio con una sonrisa en el rostro… Celice estaba muy deseosa de que llegara el fin de semana, por lo cual salió de la preparatoria y trato de disfrutar el resto de los días de la mejor manera posible para que el sábado llegara… y en efecto, eso sucedió… sin darse cuenta, el día había llegado.


“Rayos… donde esta mi gorro café, lo necesito”


Ella ya estaba totalmente arreglada y solo le faltaba ese detalle.


“No puede ser… se supone que lo había dejado por aquí”


En ese momento entro Katia a su habitación, sosteniendo el gorro en sus manos.


“Eh… Celice, recuerda que lavaste el gorro ayer, lo encontré en la secadora”


Celice observo a su hermana y sonrió aliviada.


“Oh, gracias Katia, acabas de salvar mi vida”


Celice tomo el gorro y se lo puso, sorpresivamente y a pesar de tener la apariencia y la vestimenta de una típica tomboy, Celice estaba bien arreglada, incluso un poco maquillada y perfumada.


“Vaya Celice, realmente te ves bien! Estas segura de que esto no es una cita?”


“Para nada Katia, como ya te dije es solo una reunión formal entre amigos, nada del otro mundo” Respondió Celice.


Para terminar, Celice guardo su billetera en un bolsillo y tomo su celular y las llaves de su casa, luego al salir de su habitación le dio un beso en la frente a Katia.


“Estas a cargo del fuerte ahora junto con papá” Dijo Celice.


Al salir a sala Celice vio a su padre sentado en el sillón leyendo el periódico, ella se acerco y le sonrió.


“Bueno pa, voy a salir a encontrarme con un amigo, vendré por la tarde y llamare a casa si surge algo”


Su padre la observo de pies a cabeza y luego dijo.


“Celice… vas a ver a tu novio?”


Ella se golpeo la cabeza con la palma de su mano, luego hablo nuevamente.


“No papá, es solo una salida formal con un amigo… dios santo, nadie puede grabarse eso en la cabeza”


“Bueno, sea como sea cuídate Celice y procura no llegar a tarde… ya sabes cómo se pone tu madre al respecto” Dijo su padre.


“Si, no te preocupes, regreso pronto”


Ella se acerco y le dio un beso en la mejilla, luego se fue de su casa… era una tarde agradable en la ciudad de Nueva York, aunque un poco nublada y con algo de viento… a Celice siempre le habían encantado días como esos, veía a la ciudad un poco más relajada sin tantos problemas como aquellos días de verano donde el sol castiga implacablemente y tras un corto viaje en bus, Celice había llegado al punto de encuentro en el Central Park… era un lugar enorme donde había bastante gente a su alrededor.


“Hm… me pregunto si recordara como estoy vestida, espero no confundirlo o que él me confunda a mi”


Ella se comenzó a preocupar, pero luego se acerco a una estatua donde no había tanta gente, ella pensó que sería el lugar ideal para esperar ver a Zegan.


“Ahora toca esperar… supongo que abre llegado algo temprano”


Ella miro su celular y en efecto había llegado casi diez minutos antes de la hora programada.


“Bueno, soy un pájaro madrugador, eso es algo bueno”


Ella se apoyo en la estatua para descansar un rato, observo a toda la gente que pasaba por el lugar, padres con sus hijos, novios con sus novias y algunos artistas callejeros que realizaban sus espectáculos asombrando a la gente que pasaba por allí.


“Hoy el parque esta más animado de lo normal… es algo bueno”


Ella se relajo y observo aquel cielo nublado, una suave brisa acaricio su rostro y sintió que alguien estaba parado detrás de ella.


“Ah, Celice… que sorpresa verte por aquí”


Era una voz bastante familiar, ella se dio la vuelta y se sorprendió al ver quién era.


“Oh, profesor McLaren! Yo soy la que debería decir eso, no usted”


“Que puedo decir, solo pasaba por aquí buscando a alguien… sin duda destacas entre la multitud por eso pude verte fácilmente” Dijo McLaren.


“Y eso es genial… me alegra verlo por aquí, aunque la verdad, es la primera vez que lo veo sin el traje y la corbata”


Ambos se rieron al mismo tiempo y McLaren respondió.


“Bueno, tu tenias razón Celice, los fines de semana son aquellos días donde las mejores cosas pueden llegar a suceder, me iba a encontrar con alguien el día de hoy… aunque la verdad no creo que haya llegado todavía”


“Ah ya veo, por eso dijo que no podía asistir a la junta si se realizaba el sábado” Dijo Celice.


“Ciertamente, gracias a dios y la pudimos realizar ayer sin problemas” Dijo McLaren.


El vestía una chaqueta marrón cerrada completamente y pantalones azules, a Celice le llamo mucho la atención eso.


“Esa chaqueta marrón se ve genial, mi padre siempre ha querido comprar una de esas”


“Hay una tienda al otro lado del Central Park, se llama Leather Store, venden cosas relacionadas con cuero a buen precio, allí compre esta chaqueta” Respondió McLaren.


“Muchas gracias por el dato, se lo hare saber” Dijo Celice con una sonrisa.


El tema de la chaqueta le hiso recodar algo a McLaren casi súbitamente.


“Oh cierto… no tengo que tener la chaqueta cerrada, así no me encontrara la persona a la que espero”


El se abrió la chaqueta, revelando una camiseta negra de una banda de rock.


“Oh vaya! Es una camiseta de Iron Maiden, no sabía que tenía esos gustos profesor” Dijo Celice impresionada.


“Soy un gran fan de todo tipo de metal, esta camiseta la compre en uno de los conciertos que realizaron cuando vinieron a New York” Respondió McLaren con una sonrisa.


Ella también sonrió al escuchar esa historia.


“Me parece genial, en la clase usted es tan serio… pero resulto ser todo un metalero en el fondo, me alegra y el hecho de que a usted le guste Iron Mai—“


Celice se detuvo en seco… su boca se comenzó a abrir cada vez más, era como si hubiera visto un fantasma.


“Eh… Celice, te sientes bien?… te estás poniendo pálida”


Celice comenzó a tartamudear, tratando de responder.


“Cami… camiseta de… Iron Ma… ma… iden”


McLaren observo su camiseta y luego miro a Celice directo a los ojos… luego vio como ella estaba vestida.


“Camisa blanca… pantalones negros… gorro café…”


La boca de McLaren comenzó a abrirse lentamente casi tanto como Celice, mientas ellos seguían asombrados mirándose el uno al otro… ambos dijeron dos nombres diferentes al mismo tiempo.


“Ikaren?”


“Zegan?”


Una leve brisa paso por el lugar, levantando unas hojas del suelo… cuando de repente la calma de la tarde termino con un gran grito al unisonó.


“NO PUEDE SER!!!!!!!!”